jueves, 28 de mayo de 2015

Bendita sea tu pureza



Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.

A ti, celestial princesa,
Virgen sagrada, María,
te ofrezco en este día
alma, vida y corazón.

¡Mírame con compasión!
¡No me dejes, Madre mía¡