(Sigue del evangelio leído ayer)
Jesús se la juega y se planta diciendo
“Ahora no caigo”, porque Él no vienen a preocuparse de su propio pan, sino a
preparar una mesa en la que todos puedan sentarse a comer. No ha venido a que
le lleven en volandas los ángeles como un famoso de renombre, sino a dar a
conocer el nombre del Padre y a llevar sobre sus hombros a los que están perdidos.
No ha venido a poseer, a dominar o a ser el centro, sino a servir y dar la
vida.
Aunque no veas a Arturo Valls, tu vida
muchas veces es estar en tensión… hasta que caes. Por eso juégatela esta
cuaresma y escapa de la posesión de las cosas, ríete de las ganas de trepar a lo
más alto para conseguir que todos piensen que eres el/la mejor, no te empeñes
en ser quien mejor sale en la foto del Facebook o el que tiene más followers y dedícate
a cuidar a tus amigos (en directo), no pierdas fuerzas aparentando parecer lo
que no eres…